Por decir lo menos, imprudente. Así, literalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó al retorno del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien ha durado apenas unas horas en el cargo luego de anunciar su regreso al frente del ejecutivo estatal.
Sheinbaum había ya mostrado su distancia luego de que Rocha anunciara, con un video, que retomaba sus actividades. En un post a través de su cuenta de X, sin mencionarle directamente, Sheinbaum inauguró la ola de deslindes, muy diferentes al «No estás solo» que gritaban cuando se ha dado a conocer la información que vinculaba a servidores públicos de Sinaloa, incluido Rocha Moya, con el crimen organizado.
«El Departamento de Justicia, que solicitó la detención urgente para extradición, no ha presentado ninguna prueba. Y la Fiscalía está en su investigación», estableció esta mañana, insistiendo en que no especulará al respecto.
Sin embargo, Sheinbaum ha ido más lejos en su conferencia matutina de este lunes 24 de agosto, en la que afirmó que el Congreso de Sinaloa deberá buscar a quién designar para terminar el sexenio de Rocha. Con esta declaración, la presidenta ha cerrado de facto el capítulo de Rocha como gobernador. Morena también ha mostrado una ruptura con el sinaloense a través de un comunicado.
«Si estás bajo investigación, pues yo creo que es mejor separarte del cargo», insistió Sheinbaum. «No sé qué llevó al gobernador, hoy otra vez con licencia, a regresar; pero nunca se comunicó con el Gobierno de México», zanjó.

