El Gobierno de los Estados Unidos ha cancelado la visa del aspirante a diputado e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Andrés López Beltrán, según lo denunciado por él mismo. A través de sus redes sociales, y con una pobrísima redacción, «Andy» López Beltrán ha calificado a los funcionarios de EU como «halcones», impulsados por la «politiquería», que buscan «justificar sus represalias destinadas a quienes no se alinean o someten a sus fines autoritarios.
«Me gustaría conocer su opinión sobre mi caso», ha solicitado el hijo del expresidente, aclarando que «sería de elevado nivel moral y de interés público, […] me contestara cuando menos dos sencillas preguntas». El ahora aspirante a legislador, cuya carrera se basa en ser hijo de AMLO, ha cuestionado a Trump si está al tanto de la cancelación de su visa. «¿Por qué no destituye a Rubio y Landau?», sugiere
La carta cierra intentando equiparar la cancelación de su visa de turista, sin carácter oficial alguno, como asunto bilateral: «la hipocresía no puede ser la doctrina que guíe el noble oficio de la política y menos cuando se trata de la relación entre pueblos amigos y naciones con decoro», dice López Beltrán, a pesar de que no ostenta cargo público alguno.



Morena, el movimiento fundado por su padre, ha seguido la misma línea discursiva. En un comunicado, el partido ha dicho que la cancelación del visado del hijo del expresidente es un acto de injerencia.
“Ante la cancelación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena expresa su rechazo al uso de instrumentos migratorios como mecanismo de injerencia política”, reza el texto publicado en sus redes sociales. Aseguran que “la cancelación de visas a personas políticamente expuestas no constituye prueba de la comisión de algún delito o irregularidad”, a pesar de que las condiciones para que el permiso de ingreso a EU puede ser revocado por incumplimiento de las condiciones de la visa, infracción de la ley y amenaza a la seguridad nacional..

