Andy López llama a la puerta de una casa en el distrito sexto de Tabasco. Luego va a otra, seguramente preseleccionada por los líderes territoriales. Aspira, como avisó, a la diputación federal por esa demarcación.
El hijo del expresidente López Obrador no tiene otra carta política que ser hijo de alguien. Ahora necesita trabajo en territorio pero, fiel al estilo de la casa, lo hace en la ilegalidad adelantando su campaña. Lo hace, además, a la vista de todos, indicando qué localidades visitará y dejando claras sus intenciones. Hasta con un sobrado acento tabasqueño.
«Vamos a estar visitando 4 secciones electorales; la primera, la comunidad de Guayal, en Tlacotalpa». Las imágenes con las que acompaña los textos muestran al ex integrante de la dirigencia morenista entregando propaganda.

