La Ciudad de México, las conversaciones entre escritores y una petición de más recursos para la cultura marcaron el discurso de Juan Villoro al recibir el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2026.
El escritor y periodista recibió el reconocimiento en el Palacio de Bellas Artes, de manos de Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, y Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del Gobierno de México.
Durante la ceremonia, Villoro recordó su relación con Carlos Fuentes, autor de La región más transparente, y los temas que compartieron: la ciudad, los movimientos revolucionarios, el universo indígena y las contradicciones del país.
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Carlos Fuentes, la ciudad y una despedida en Yucatán
Para Villoro, sus encuentros con Fuentes también continúan en los libros. Las obras de ambos han explorado la Ciudad de México, sus habitantes y sus conflictos, desde distintos géneros y perspectivas.
Uno de los momentos más personales de su intervención fue el recuerdo del 15 de mayo de 2012. Villoro se encontraba al borde de un cenote en Yucatán cuando supo de la muerte de Fuentes. Entonces recordó una frase de su maestro Manuel Pedroso: “Es mucho lo que le debo, es más lo que queda por pagarle”.
“La tierra sabe impartir lecciones. En esa gruta del origen supe que me encontraba en un mundo sin la presencia física de Carlos Fuentes, pero marcado por su aura”, expresó.
El galardonado también agradeció a Silvia Lemus, periodista y viuda de Fuentes, su trabajo para preservar la memoria del escritor; al Seminario de Cultura Mexicana, que lo postuló, y al jurado, al que reconoció por “conspirar” a su favor.
De la aventura de leer a la petición de más presupuesto
La ceremonia también recorrió las distintas facetas de Villoro como autor. Myriam Moscona, representante del jurado, destacó los géneros que comparte con Fuentes: crónica, ensayo, cuento, teatro, guion y novela.
El rector de la UNAM puso el acento en su capacidad para acercar la literatura a lectores de distintas edades. Mencionó El libro salvaje, una de sus obras dirigidas al público joven, en la que la lectura se convierte en una aventura de misterio y descubrimiento.
Por su parte, la secretaria de Cultura señaló que México y su capital ocupan un lugar central en la obra de los dos escritores. Describió a la ciudad como un personaje “amoroso y conflictivo”.
Villoro aprovechó su intervención para llevar la conversación hacia las prioridades públicas. Fiel al espíritu de Fuentes, dijo, era necesario expresar una demanda:
“Necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda. Toda realidad impone limitaciones, pero no podemos renunciar a la idea de transformarla”.

