Pablo Lemus Navarro, gobernador de Jalisco, habló este lunes sobre los enfrentamientos registrados frente a Casa Jalisco durante la manifestación para exigir agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El mandatario atribuyó la violencia a un “grupo de choque” conformado por aproximadamente 400 personas, muchas de ellas encapuchadas, que —según su versión— alteraron una movilización que había comenzado de forma pacífica.
La protesta del domingo 11 de octubre partió de la Glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco con una exigencia central: mejorar la calidad del agua que reciben miles de habitantes del área metropolitana.
Durante buena parte del recorrido participaron familias y ciudadanos sin que se reportaran incidentes mayores. La situación cambió al llegar a la residencia oficial del gobernador, cuando un grupo intentó retirar las vallas colocadas alrededor del inmueble.
A partir de ese momento comenzaron los enfrentamientos con elementos antimotines.
De acuerdo con los reportes disponibles, algunos manifestantes lanzaron objetos, agua sucia y bolsas con excremento contra los policías, mientras los uniformados respondieron con chorros de agua y gas pimienta.
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Lemus: “Quedan atrapadas personas inocentes, familias y periodistas”
En un video difundido en sus redes sociales, Lemus lamentó que una manifestación que consideró legítima terminara en violencia.
El gobernador informó que el saldo fue de 39 personas detenidas y 28 policías lesionados. Dos agentes resultaron gravemente heridos, según la información difundida por su gobierno.
“Hubo manifestantes lesionados, 39 detenidos y 28 oficiales heridos. Dos de ellos de gravedad”, señaló.
Lemus agregó que durante este tipo de enfrentamientos también quedan expuestos ciudadanos que no participan en los actos violentos.
“Cuando suceden situaciones como estas, quedan atrapadas en medio de la revuelta personas inocentes, familias y periodistas que documentan los hechos. Lamento mucho que hayan vivido esa experiencia”, expresó.
El gobernador sostuvo que la violencia fue provocada por un grupo de aproximadamente 400 personas, en su mayoría encapuchadas.
Esa es, hasta ahora, la explicación ofrecida por el gobierno estatal sobre cómo una marcha que había transcurrido en calma terminó en enfrentamientos frente a Casa Jalisco.
Pide revisar detenciones y posibles abusos de policías
Lemus también informó que solicitó a la Fiscalía del Estado de Jalisco revisar individualmente las detenciones realizadas durante la protesta.
Hasta este lunes, 12 de las 39 personas detenidas ya habían sido liberadas.
El mandatario pidió además revisar los videos disponibles para determinar si existieron abusos por parte de elementos policiales durante los enfrentamientos.
La postura del gobernador llega después de que Claudia Sheinbaum, presidenta de México, pidió al gobierno de Jalisco explicar por qué se utilizó agua y gas para dispersar a los manifestantes y solicitó información sobre las personas detenidas.
“Nosotros no estamos de acuerdo con ninguna forma de represión”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina.
Lemus había señalado antes de la movilización que su gobierno garantizaría la seguridad de quienes participaran y reconoció el derecho de los habitantes a expresar su inconformidad por la calidad del agua.
Ahora, después de los enfrentamientos, el gobernador sostiene que la marcha ciudadana fue alterada por un grupo violento, mientras la Fiscalía revisa las detenciones y las autoridades analizan las imágenes para determinar si hubo excesos policiales.
El problema que originó la movilización permanece: miles de habitantes de Guadalajara y su zona metropolitana continúan exigiendo garantías sobre la calidad del agua que reciben en sus hogares.

