El gobierno federal presentó este martes un programa emergente para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que deberá ejecutarse en 120 días y busca atender algunos de los principales reclamos de trabajadores y derechohabientes.
El plan contempla una inversión de 11 mil 745 millones de pesos e incluye aumento salarial, basificación de personal, contratación de médicos especialistas, compra de equipo y medidas para reducir las listas de espera.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, señaló que las acciones deberán mostrar resultados entre el 27 de octubre de 2026 y el 24 de febrero de 2027.
“Son 12 puntos, 12 acciones muy concretas”, aseguró durante su conferencia matutina.
La mandataria explicó que desde hace aproximadamente mes y medio comenzó una revisión más profunda del funcionamiento de los sistemas públicos de salud, periodo que coincidió con las movilizaciones de trabajadores del Seguro Social.
Zoé Robledo, director general del IMSS, aseguró que las medidas surgieron de conversaciones con trabajadores “en cada hospital, piso por piso”.
El anuncio llega después de semanas de protestas por salarios, falta de personal, insumos, medicamentos y condiciones laborales.
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Salarios, nuevas plazas y más médicos: las primeras medidas
El primer punto del programa es el aumento salarial global de 8 por ciento que había sido anunciado la semana pasada.
El incremento se divide en 4 por ciento directo al salario tabular y otro 4 por ciento en ayuda para renta. Beneficiará a alrededor de 500 mil trabajadores en activo.
El gobierno calcula que esta mejora representa 5 mil 229 millones de pesos adicionales respecto de la propuesta inicial, que había sido rechazada por trabajadores.
La segunda medida será la basificación de 10 mil 939 empleados eventuales.
Entre ellos se encuentran 6 mil 363 integrantes del personal de enfermería, mil 439 médicos y trabajadores de áreas como limpieza, almacenes, farmacia, laboratorio y atención administrativa.
También se contratarán 2 mil 500 médicos especialistas mediante un procedimiento expedito.
Sheinbaum explicó que se otorgó una autorización especial para agilizar esas contrataciones sin seguir el mecanismo habitual de participación sindical, con el objetivo de cubrir principalmente turnos nocturnos y vespertinos.
La convocatoria abrirá el 3 de noviembre y dará prioridad a especialidades con déficit de personal, como medicina interna, urgencias y radiología.
Otro de los puntos centrales es la compra de equipo médico.
El IMSS adquirirá 100 equipos de alta tecnología, entre ellos 67 mastógrafos, 26 tomógrafos de 256 cortes y cuatro resonadores magnéticos de tres teslas.
También se comprarán 2 mil 917 equipos hospitalarios, además de 6 mil 194 camas, 5 mil 851 camillas, mil 977 sillas de ruedas y mil 321 sillones para las áreas de urgencias.
El programa incluye además mantenimiento emergente de instalaciones, con la modernización de 458 sistemas de climatización y la sustitución de 63 elevadores.
Cirugías pendientes, medicamentos y protestas que todavía no terminan
Una parte importante del plan está dirigida directamente a los pacientes.
El IMSS se comprometió a realizar 31 mil 701 cirugías adicionales mediante jornadas nocturnas y de fin de semana para reducir el rezago acumulado.
Entre los procedimientos contemplados están operaciones de cataratas, vesícula y hernias, además de colocación de prótesis de rodilla y cadera.
También se evitará el cierre habitual de agendas de especialidad durante diciembre.
La meta es ofrecer cerca de 60 mil consultas adicionales durante noviembre y diciembre para impedir que pacientes sean enviados hasta el siguiente año únicamente por el cierre administrativo de agendas.
Otro compromiso es mejorar el surtimiento de medicamentos.
Robledo aseguró que el objetivo es que “nadie salga de la farmacia sin su medicamento”.
Para ello se modernizarán almacenes y sistemas de distribución. Además, los faltantes podrán reportarse mediante la plataforma Receta Completa y las recetas dejarán de perder vigencia automáticamente después de 72 horas.
El programa también digitalizará la solicitud de insumos hospitalarios para que enfermeras y personal médico puedan conocer qué materiales hay disponibles en cada piso.
Las áreas de urgencias recibirán más personal, camas y equipamiento.
Pero el anuncio no significa que las protestas hayan terminado.
Trabajadores agrupados en movimientos disidentes mantienen su rechazo a diversos acuerdos alcanzados con la dirigencia sindical y confirmaron una nueva “megamarcha nacional” para el viernes 30 de octubre.
En Ciudad de México, la movilización partirá del Centro Médico Nacional Siglo XXI y podrían realizarse protestas simultáneas en otros estados.
El gobierno tiene ahora cuatro meses para demostrar si las medidas anunciadas se reflejan realmente dentro de hospitales, clínicas y farmacias.
El plazo quedó fijado: 120 días.
Y después de semanas de protestas, el resultado ya no se medirá únicamente en anuncios, sino en personal contratado, medicamentos entregados, cirugías realizadas y pacientes atendidos.

