Si en una parte amanece; por fuerza, en otra anochece

Recientes

Científicos de Estados Unidos creen que en el Popo habría una base extraterrestre

Agárrate bien a tu asiento porque esto te va a dejar con la boca abierta. Resulta que científicos de las prestigiosas universidades de Harvard y Montana han...

Ni te imaginas cómo bailan el reguetón en Nueva Zelanda (VIDEO)

En la red de X fue compartido del vídeo de una chica, al parecer de España, la cual estaba en Nueva Zelanda, que grabó el singular momento: 'nunca habéis vis...

¡Mocos! Doñita le da un ‘patín’ a chofer por ir a las carreras

"Te pasaste el pin… tope o qué no ves, o quieres que te dé un mad… en el cu… para que sientas"... Dijo la princesa, o mejor dicho, la doñita enfurecida, mien...

Adiós a las sequías con el fin de ‘El Niño’

El Centro de Predicción Climática del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos anunció oficialmente el fin del fenómeno de El Niño en el Océano Pací...

Detienen a presunto asesino de Norma Patricia

Tras el trágico ataque que cobró la vida de Norma Patricia 'N' en las calles de Iztapalapa, se logró la detención de Marco Antonio N., de 23 años, como presu...

Compartir

Aunque suene raro, durante los tiempos de don Porfirio se inventó la noche. Hasta antes de la llegada de la electricidad a las ciudades, la vida de las personas casi estaba atada al ritmo de la naturaleza, y los intentos para enfrentarse a la oscuridad no llegaban muy lejos: los quinqués con aguarrás y las velas siempre perdían la partida. A la mayoría de la gente no le quedaba más remedio que irse a dormir como las gallinas. La noche era peligrosa. Sin embargo, en cuanto se encendió el primer foco, los citadinos comenzaron a inventar y descubrir nuevas actividades que, por supuesto, demandaban más electricidad a las plantas de Nonoalco, la Verónica, Indianilla y San Lázaro que estaban en la Ciudad de México, y a ellas pronto se sumó la producción de la presa de Necaxa.

También te puede interesar:  Las joyas ocultas del Pacífico mexicano

El Porfiriato | porfiriatosite

La electricidad no solo iluminaba, gracias a ella era posible desvelarse, conversar sin miedo a que las velas se acabaran, irse de parranda a los lugares que estaban más que aluzados y, de pilón, ir a dar la vuelta a las plazas o entrar a los grandes almacenes. Incluso, una de las maneras de divertirse quedó profundamente vinculada con la nueva energía: el cine que, en tiempos de don Porfirio asistió al nacimiento del primer templo para las películas. El Salón Rojo que tenía la primera escalera eléctrica que se montó en la Ciudad de México. Si la gente iba por las pelis o a treparse a ese armatoste era lo de menos. Fuera como fuera, la luz era la ganona.

También te puede interesar:  FMI prevé caída de economía mexicana de 6.6%

El primer cine capitalino y el primero con escaleras eléctricas | El  Universal

Comentarios