Las autoridades federales han intervenido en la Finca Doña Tere, ubicada en la zona de restricción arqueológica de Teotihuacán, donde se realizaba una construcción ilegal que ponía en peligro vestigios prehispánicos.
Elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aseguraron el predio y colocaron sellos de clausura. Vecinos de la comunidad de San Francisco Mazapa habían denunciado previamente la destrucción de restos arqueológicos en cuevas cercanas al sitio.
Excavaciones clandestinas y maquinaria pesada
Según testimonios, desde hace meses se observaba la entrada de maquinaria pesada en el terreno, lo que evidenciaba excavaciones y adecuaciones para un posible restaurante o local comercial. Videos recientes muestran trabajos en la zona, en medio de cuevas con montones de piedras desprendidas.
El director de la Zona Arqueológica de Teotihuacán, Rogelio Rivero Chong, confirmó que la FGR mantiene 42 denuncias penales por destrucción de patrimonio arqueológico debido a construcciones ilegales.
Patrimonio en peligro
Este caso se suma a otros incidentes de construcción no autorizada en áreas protegidas de Teotihuacán. En 2023, un restaurante fue edificado de manera clandestina entre las puertas 2 y 3 de la zona arqueológica. A pesar de denuncias y clausuras, el establecimiento sigue operando.
Otro caso ocurrió en 2021, cuando se intentó construir un parque ecoturístico en un predio de siete hectáreas. A pesar del aseguramiento por parte de la FGR, no hubo detenidos.
Las autoridades continúan con las investigaciones para frenar la destrucción del patrimonio en Teotihuacán, uno de los sitios arqueológicos más importantes de México.