Varias regiones francesas gravemente afectadas por la epidemia de COVID-19, incluida la región de Ile-de-France alrededor de París, comenzarán un nuevo confinamiento de cuatro semanas a partir del viernes, pero las escuelas permanecerán abiertas y el bloqueo será menos estricto que en ocasiones anteriores, dijo el viernes el primer ministro francés Jean Castex.

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La autoridad también anunció que el toque de queda a nivel nacional se retrasará una hora para comenzar a las 1800 GMT.

Caste dijo que las tiendas de artículos esenciales permanecerán abiertas y se permitirán actividades al aire libre en un radio de 10 km, pero no se autorizarán los viajes interregionales.

Información de Reuters

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