A tres años de la erupción del Volcán de Colima

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Este día, pero de hace tres años, el Volcán de Colima tuvo la última gran erupción de la que se tiene registro en México después de la del Chichón de 1982. Si hay algo que debe ser reconocido es que los organismos de Protección Civil actuaron con rapidez y decenas de vidas se salvaron gracias a la importancia de las evacuaciones preventivas de los poblados en mayor riesgo.

A tres años, te comparto el relato de lo que viví a una distancia relativamente segura del volcán.

El sábado 11 de Julio, muy temprano, invité a mi padre a que me acompañara a vivir una experiencia única muy cerca del Volcán de Colima. Manejamos desde Guadalajara hacia el norte del estado de Colima durante hora y media. Justo cuando pasábamos por San Marcos, Jalisco, pudimos ver por primera vez al volcán muy enojado y tomé esta primera foto:

Continuamos el camino hacia Cuauhtémoc, Colima, la visibilidad era menor debido a que los vientos llevaban las cenizas hacia esa zona, por lo que nos movimos más cerca del coloso. Chiapa, el nombre de la pequeña población en la que pudimos ver de nuevo al volcán mientras la actividad continuaba aumentando. Platicamos con algunas personas sobre si les daba miedo estar tan cerca del volcán (aproximadamente 14 kilómetros del cráter) y nos comentaban que no, que el volcán era parte de su vida cotidiana y que “no pasaba nada”; compramos algo de desayuno y nos fuimos hacia Carrizalillos donde estaba esperándonos el ya legendario fotógrafo del volcán: Sergio Tapiro.

Foto 2: Camino entre Chiapa y Carrizalillos en Colima.

ENCUENTRO DE CERCA

Estando en ese lugar mágico, a unos 11 kilómetros del cráter, Tapiro nos contó lo que había vivido una noche antes en una población aún más cercana al coloso de fuego. Simplemente lo más impresionante que ha visto de la fuerza de la naturaleza en toda su vida, y eso que tiene ya muchas experiencias acumuladas en varios años con el símbolo del estado de Colima. Para que se den una idea gráfica les comparto la foto que ejemplifica perfectamente el momento que vivió este gran fotógrafo el pasado viernes: ¡terrorífico y emocionante a la vez!

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Foto 3: Foto de Sergio Tapiro Velasco. Viernes 10 de Julio a las 20:33 horas.

Luego de tres horas de que se dejaba ver poco el volcán, comenzaron a escucharse fuertes ruidos, perecidos a una turbina de avión. Tapiro nos decía que eran exhalaciones con ceniza, pero nada fuera de lo normal, aunque nos comenzaba a caer ceniza cada vez de manera más intensa por lo que comenzamos a usar los tapabocas ya que sí molesta mucho en la garganta.

Foto 4: Exhalaciones con ceniza del Volcán de Colima – 11:30 horas.

El Gran Momento Llegó

Justo después del mediodía se escuchó una fuerte explosión, como si hubieran dinamitado cerca de ahí. Inmediatamente volteamos y comenzamos a ver una gran columna eruptiva mucho más negra que las anteriores por el gran contenido de ceniza. La columna parecía no tener fin ya que se elevaba a más de 10 kilómetros de altura y se escuchaban rayos como si fuera a llover; en realidad, se trataba de los rayos que generaba la misma nube por la fricción de rocas y ceniza a gran velocidad. El momento era único, ¡estábamos frente a la más grande erupción del Volcán de Colima en 102 años! Esta secuencia de fotos que tomé lo ejemplifican bien:

Foto 5: Columna eruptiva a las 12:02 horas. Comenzaba la gran erupción.
Foto 6: La columna alcanzaba aproximadamente 10 kilómetros de altura.
Foto 7: La erupción no tenía final y gran cantidad de ceniza se acercaba a Colima.

La Huida

Todo estaba oscuro, y las condiciones del tiempo cambiaron, se seguían escuchando rayos y la caída de ceniza era cada vez más copiosa, aparte que ya no se veía el volcán. ¡Era momento de irnos de ahí!

Nos despedimos de Tapiro y fuimos hacia el poblado de Quesería, Colima, para ver desde otra perspectiva el tamaño de la erupción que seguía en Colima. Mientras avanzábamos observamos a decenas de personas de los poblados aledaños viendo hacia el volcán, todos con cara de preocupación por la enorme cantidad de material volcánico que se dirigía a ellos, tenían miedo, ya no pensaban “No pasa nada”. Platicamos con policías estatales y nos comentaban que estaban esperando instrucciones de sus superiores para entrar a ayudar con los desalojos de la población de ser necesario. Tan sólo una hora después de iniciada la gran erupción comenzaron a desalojar más poblados, ahora en un radio de hasta 12 kilómetros del volcán. El plan de Protección Civil por erupciones mayores se puso en marcha.

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Foto 8: Enorme erupción vista desde la carretera Quesería – Tonila, Colima.

Ya desde la autopista de regreso a Guadalajara, a eso de las tres de la tarde, pudimos comprobar la buena coordinación en campo de los organismos de Protección Civil de Colima con Protección Civil Federal, ya que hasta en las pantallas electrónicas tenían un mensaje de “Alerta Volcánica, precaución por cierres parciales”, y vimos movilización constante de patrullas de todos los niveles. Bien por ese plan de acción.

Al final, fue una de las experiencias naturales más increíbles de mi vida. El ver, sentir, escuchar e impresionarme con la fuerza del Volcán de Colima me dejó marcado para seguir dedicando gran parte de mi tiempo en informarme sobre temas críticos de la naturaleza y compartirlas con ustedes para tener todos una mejor cultura de Protección Civil.

Foto 9: Última foto que tomé al Volcán de Colima desde uno de los miradores de los puentes de la autopista en la zona de Atenquique, Jalisco.

Hoy en día, el Volcán de Colima está “tranquilo” y no ha registrado explosiones o emisiones de ceniza en más de año y medio. Sin embargo, tenemos más volcanes en México, incluyendo al Popocatépetl, de los cuales debemos conocer más acercándonos a las fuentes de información confiables que ya conoces (y no son las fuentes “oficiales”).

¡Opina, comparte y súmate a la cultura de prevención!

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