Kristine Barnett y su exmarido, Michael Barnett, decidieron adoptar en 2010 a una niña ucraniana en situación de emergencia en un orfanato de Florida. En ese momento, no advirtieron que la niña era en realidad una mujer adulta con enanismo.

Natalia Grace, la niña, no tenía diez años como decían sus papeles de adopción, sino 22.

Según documentos de la corte del condado de Tippecanoe, los Barnett, adoptaron en 2010 a Natalia, una niña de 6 años oriunda de Ucrania. Sin embargo, en 2013 al parecer la dejaron desamparada en un apartamento rentado en Lafayette y se mudaron con el resto de sus hijos a Canadá.

La justicia de Estados Unidos imputó a la pareja por abandonar a la supuesta “niña” para irse a vivir a Canadá con sus hijos biológicos.

Los cargos de negligencia indican que Michael y Kristine dejaron de pagar el alquiler del departamento de su hija en mayo de 2014 y, la presunta menor de edad, fue desalojada.

Cuando salió a la luz este caso, Kristine Barnett, reconocida autora de libros de crianza, se justificó al decir que Natalia no era una niña normal sino » una mujer de 22 años con enanismo».

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Las autoridades han dicho que la niña sufre de un raro trastorno del crecimiento óseo que provoca enanismo. Pero Kristine Barnett le dijo a News 8 que incluso usar el término «niña» para describirla era inexacto, y que ella había sido adulta todo el tiempo: «(Natalia) quería matar a toda la familia y enterrarla en el jardín de la casa», declaró Barnett al medio local.

Barnett ha afirmado que Natalia vertió lejía en su café y amenazó con apuñalar a los miembros de la familia mientras dormían. «Ella hacía declaraciones y hacía dibujos diciendo que quería matar a miembros de la familia, enrollarlos en una manta y ponerlos en el patio trasero», dijo a DailyMailTV.

Los registros judiciales muestran que los Barnett intentaron en repetidas ocasiones determinar la edad exacta de la niña. En junio de 2010, el año en que fue adoptada, un médico estimó que tenía 8 años. En 2012, otro médico realizó una encuesta esquelética y determinó que probablemente tenía 11 años, un año más de lo que se pensaba anteriormente.

Antes de divorciarse, la pareja fue a un tribunal de sucesiones de Indiana y cambió legalmente la edad de Natalia a 22 años. Las autoridades aún no han explicado cómo pudieron hacerlo, pero Kristine Barnett le dio a News 8 una copia de una carta supuestamente autorizada por el médico Michael de IU Health que aseguró que la edad de la niña era «claramente inexacta», ya que ella tenía los dientes y las características sexuales de un adulto.

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Por el momento, ningún medio ha podido confirmar la autenticidad de la carta, que además afirma que la niña había sido ingresada a un hospital psiquiátrico y diagnosticada con trastorno de personalidad sociópata en 2012 y, desde ese momento, comenzó a admitir que tenía más de 18 años.

El exesposo de Kristine, Michael Barnett, de 43 años, contó una historia diferente a la policía cuando fue interrogado a principios de septiembre. «Natalia era una menor de edad cuando la abandonamos. Kristine le pidió que dijera, si le preguntaban, que tenía 22 años», dijo.

«Los medios me están mostrando como si hubiera abandonado a una menor. Pero no hay ningún menor en esta historia. Natalia era ya una mujer. Menstruaba, tenía dientes de adulto», dijo Kristine al DailyMail.

Michael y Kristine Barnett fueron detenidos y liberados luego de pagar una fianza.

Tomado de Univisión

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