Si hay un género que parece maldito por los dioses del cine, es el de las películas basadas en videojuegos. Tal parece que no hubiera forma de transmitir la emoción de tomar el control de una consola y llevar la experiencia lúdica hacia una historia cautivadora, bien estructurada. Incluso los juegos con mejor experiencia al narrar tramas interesantes, como Final Fantasy, han fracasado en el terreno fílmico.

warcraft-4Las expectativas, en ese caso, no estaban del todo a favor de ‘Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos’ (‘Warcraft’, d. Duncan Jones). El juego es uno de los fenómenos globales más reconocidos en la historia de los juegos de video, y cuenta con millones de usuarios que se conectan en línea para emprender ambiciosas campañas, conquistar reinos lejanos y obtener curiosas armas con poderes mágicos. Por sí solo podría considerarse como una economía independiente que rivaliza con las de algunas naciones pequeñas. Y ahora tiene su propia película.

Nótese que digo “película”, en singular, pues no estoy seguro de la posibilidad de una secuela o una eventual franquicia cinematográfica tras esta primera experiencia. Decir que la película es “mala” no me parece correcto, pues hace tanto como le es posible hacer dentro de los confines de respetar las reglas del universo que le vio nacer, en un entorno que se presta a que creamos toda la fantasía que sucede ante nuestros ojos. En breve: el videojuego nos condiciona a aceptar muchas cosas donde el raciocinio es más bien un estorbo. El problema es que traducir esas bases al cine no es siempre factible.

warcraft-3Nuestra historia comienza en el mundo de los orcos, una raza tribal de costumbres violentas y tradiciones sólidas. Este mundo está muriendo, y el único remedio es emigrar a otras tierras distantes. El gran brujo orco Gul’dan (Daniel Wu) ha descubierto una variedad de magia que es tan poderosa como letal, y echa mano de la misma para abrir brevemente un portal que transporta a una fuerza de avanzada, conocida como “la horda”, a las fértiles regiones del mundo de Azeroth.

El nuevo destino de los orcos, sin embargo, ya está ocupado. Múltiples razas erigen sus magníficas ciudades a lo largo y ancho de este prodigioso lugar, y sin duda la capital Stormwind es la más imponente de ellas. Aquí manda Llane Wrynn (Dominic Cooper), un amado y justo monarca que vela por sus súbditos humanos (aunque en el reino también hay enanos, elfos y creo que hasta momias de Guanajuato). Los rumores de una fuerza invasora llegan a sus oídos por conducto de un mago errabundo y rebelde llamado Khadgar (Ben Schnetzer). El rey comisiona al líder de su ejército, Anduin Lothar (Travis Fimmel) para ir en busca del Guardián, quien tiene la sabiduría y los poderes necesarios para terminar con la amenaza.

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warcraft-1Además de salvaguardar los destinos del reino, Medivh (Ben Foster) es un hechicero formidable, capaz de alterar el rumbo de una batalla con un encantamiento lleno de espectaculares efectos visuales. También parece estar afligido por alguna extraña revelación, y parece debatirse entre usar todos los recursos a su alcance para proteger a su raza o resignarse a lo que el destino depara.

Del lado de los orcos también hay dudas: Durotan (Toby Kebbell), líder de uno de los clanes ancestrales, comienza a sospechar que el brujo Gul’dan está poniendo en riesgo el futuro de toda una raza al no saber controlar la magia a su alcance. ¿Sigues conmigo? Verás, no es que la historia sea complicada, sino que de pronto nos topamos con demasiados nombres, algunos de ellos muy parecidos entre sí, en el trayecto rumbo a comprender las motivaciones de los dos grandes bandos en conflicto.

warcraft-5El vínculo entre orcos y humanos está representado por Garona (Paula Patton), una feroz chica mitad humana, mitad orco, que es rechazada por este último bando y que de pronto tiene la oportunidad de convivir al lado de los hombres y mujeres de Stormwind. Su conflicto yace entre ser fiel a uno u otro bando, particularmente en medio de una trágica guerra nacida de la desesperación.

Haciendo a un lado la trama, hay que dejar algo en claro: la crítica ha destrozado a la película en sus reseñas, y quizá hay algo de razón en ello. ‘Warcraft’ intenta contarnos una gran historia a través de conflictos menores entre los héroes de los dos bandos. Sí, no todos son buenos en un lado y malos del otro, hay ciertos matices y justificaciones para que cada persona se pronuncie por los humanos o por los orcos, según sus simpatías. ¿Es, entonces, una mala película? No me lo parece del todo. El director Jones hace su mejor esfuerzo para manejar el épico material base con la debida justicia, y creo que no fracasa en esta misión.

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El problema aquí podría ser que la película peca de ambiciosa. Simplemente se siente en la obligación de satisfacer tanto a los fans del juego como a los aficionados al cine de fantasía en general, y de paso también busca sostener la atención del aficionado casual. En estos casos siempre se termina por abarcar más de lo que podríamos considerar como una trama sensata.

warcraft-2Así y todo, también hay una gran desconexión entre los críticos y las audiencias, quienes en su mayoría han disfrutado de la película y sus espectaculares despliegues visuales. Considerando que el material base se toma a sí mismo un poco más en serio de lo recomendable, tampoco puedo criticar las actuaciones en general.

¿Entonces es recomendable? Digamos que lo es para fans del género del cine de fantasía. No se puede pedir un drama trascendente en un mundo donde los humanos montan poderosos grifos mientras que los orcos hacen lo propio encima de lobos tamaño camioneta de lujo. Creo que el mayor elogio que puedo hacerle a ‘Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos’ es que sabe explotar los momentos trágicos para producir emoción, no tiene empacho en empaparse de la peculiar mitología que le vio nacer y además supera holgadamente a otras películas basadas en videojuegos. Recomendada… con reservas, entonces.

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He dirigido revistas como Men'™s Health, ESPN Deportes y SOBeFiT, pero mi pasión es ver, analizar, diseccionar, eviscerar y disfrutar pelí­culas, tanto en el podcast Finí­simos Filmes como en diversas colaboraciones y columnas. Maté a un hombre en el ring. OK, quizá no, pero serí­a una gran historia'¦