(Foto: Rolando Morr‏ @rol_moran)

La tecnología, al servicio de la humanidad, tiene mil y un aplicaciones que van desde herramientas de prevención hasta medio de difusión como es el caso de los reportes que se envían en caso de lluvias, tormentas y sismos. Sin embargo, los reportes están contribuyendo a que se forme una percepción generalizada -y equivocada- sobre fenómenos que han sido comunes pero que por falta de evidencia (no se reportan) se atribuyen razones y causas que no corresponden.

Sismos

Si se dan una vuelta por esta página del SSN, y realizan una búsqueda de sismos por año durante los últimos 5 años, podrán darse cuenta de un notable aumento en la sismicidad año con año. Esto no es exclusivo de México ya que sismológicos de otros países también están reportando más sismos incluso en áreas donde no se conocía su actividad histórica hasta ahora.

Y aquí es donde interviene la tecnología, pues no hay ninguna actividad inusual en las fallas sísmicas o volcánicas a nivel mundial. Lo que sí está pasando es que cada vez hay más equipo de monitoreo en una mayor superficie de México y el mundo dando a conocer hasta los sismos más pequeños en lugares donde antes no había algún tipo de instrumentación; además, vivimos en una época donde la información fluye con mayor velocidad gracias a las redes sociales.

Si una noticia no es reportada o replicada por diversos medios es como si dicha noticia no existiera.

Volcanes

Solo conocemos aquellos volcanes que están a los pies de estos colosos siendo obvia cualquier tipo de actividad, pero hay otros volcanes que están en frecuente erupción y que se encuentran bajo el fondo marino o en zonas remotas de la Tierra con casi nulos habitantes a kilómetros a la redonda.

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Este es el caso del volcán Bogoslof, ubicado en una zona remota del extremo occidental de Alaska. Por su lejanía, la actividad de este pequeño volcán -pero poderoso- no es monitoreada con instrumentos emplazados en la zona cercana pero sí a través de otros métodos como infrasonido, imágenes satelitales y sismicidad indirecta de estaciones de otros volcanes.

Tan solo imaginemos si la actividad actual habrías sido reportada hace 20 años, y si hubiera sido reportada, no trascendería más allá de los investigadores del Observatorio Vulcanológico de Alaska (AVO).

Foto: potente erupción durante el 28 de mayo de 2017 – Autor: Trever Shaishnikoff/AVO

Meteorología

Más allá de lo que ofrece la era satelital e instrumentación especializada, cualquier persona en el mundo puede documentar todo fenómenos hidrometeorológico con la ayuda de la simple cámara del celular por favor, no graben en vertical.

Los reportes ayudan a formar grandes comunidades, como SkyAlert Storm, otorgando información esencial de afectaciones como inundaciones para que otras personas no sean afectadas y puedan tomar mejores decisiones o decisiones con base en información en tiempo real; así se demostró con las tormentas en CDMX de la última semana de junio que inundaron calles de la zona de Polanco (foto portada) e Indios Verdes.

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Pero como los sismos, que gracias a una mayor cobertura se detectan más sismos que siempre han existido, ahora se están documentando tormentas severas y tornados en varias zonas del país. Hay una idea generalizada de que los tornados solo ocurren en zonas planas y más al norte, como en Estados Unidos, donde son comunes ver tornados supercelda producto del choque de una masa de aire cálida y húmeda vs. una masa de aire fría y seca, por ende, no serían comunes en zonas de montaña; pero las condiciones en México son diferentes ya que prácticamente cualquier tormenta podría generar un tornado en cualquier parte del país incluso en montaña al darse condiciones de mayor vorticidad (diferentes direcciones del viento) aunado a sistemas tropicales que generan más inestabilidad; sin duda, más estudios al respecto son necesarios (sobre todo instrumentación).

Imagen: tornado en Coahuila el 17 de mayo de 2016. Foto: Tony Rendón Hernández.

Dicho esto, los tronados no son producto del cambio climático ni un castigo divino, estos siempre han existido, pero ahora es muy fácil documentar lo que hace algunos años no se habría podido sin el desarrollo de la tecnología como la cámara del celular donde (probablemente) me estás leyendo.

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