Durante la última semana, la naturaleza ha azotado con furia al país que decidió (sus dirigentes) darle la espalda al abandonar el acuerdo del país en la lucha vs. el cambio climático. Harvey entra a la historia como uno de los ciclones más devastadores para Estados Unidos, pero con un número de muertos muy bajo para el nivel de destrucción causado.

La génesis de Harvey se remonta más atrás del 13 de agosto cuando una fuerte onda tropical surgió frente las costas de África. Siguió su camino por cerca de 3000 km hasta evolucionar a tormenta tropical el 17 de agosto al oriente de las Antillas menores; después, recorrió el caribe por cerca de 1,600 km hasta el 19 de agosto, pero en esa zona se encontró con fuertes vientos en niveles medios y altos que despojaron el centro de baja presión de su sistema convectivo degradando el sistema en pocas horas a una onda tropical.

Parecía que la historia de este noveno ciclón tropical del Atlántico podría terminar. En más de 4 días recorrió cerca de 2,500 km cruzando la Península de Yucatán dejando las afectaciones comunes de una onda tropical. Una vez que emergió en el Golfo de México, las condiciones de este sistema tropical fueron las ideales para un rápido desarrollo al no encontrar fuertes vientos en altura y la calidez del océano con temperaturas de la superficie del mar entre 29 y 30 °C.

Imagen: el largo viaje de Harvey desde su origen frente las costas de África hasta las costas de Texas.

Para el 23 de agosto, Harvey “resucitó” como una depresión tropical y esa misma noche ya se había fortalecido a tormenta tropical; el desastre apenas se estaba gestando. Al día siguiente, por primera vez desde su génesis frente las costas de África, Harvey ya tenía categoría de huracán y los modelos señalaban un rápido fortalecimiento hacia un huracán intenso.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) y los meteorológicos locales, urgían a la población de Texas a prepararse ante el impacto directo de un ciclón tropical, los modelos de pronósticos de lluvias comenzaban a señalar acumulaciones catastróficas de lluvias que podrían superar 800 milímetros en varias localidades de Texas.

También te puede interesar:  Aumenta el deterioro ambiental global ¿Tenemos salvación?

A Harvey solo le tomó poco más de 30 horas en intensificarse de un huracán categoría 1 a un poderoso y devastador huracán categoría 4. Finalmente, Harvey tocó tierra alrededor de las 22:00 h del día 25 entre Puerto Aransas y Puerto O’Connor, Texas. Esto apenas sería el inicio de la catástrofe que aún en estos momentos, mientras lees estas líneas, sigue desarrollándose.

Imagen: huracán Harvey impactando las costas de Texas como un poderoso categoría 4.

He señalado muchas veces que el peligro de los ciclones tropicales no solo son sus vientos sino la cantidad de agua precipitable que transportan y depositan en tierra, incluso si son bajas remanentes. Harvey, desde muchos puntos de vista, es un caso excepcional y único luego de haber recorrido más de 8,000 km el Atlántico para finalmente encontrarse con un sistema frontal (y otros factores atmosféricos) que impidió que Harvey pudiera continuar con su rumbo quedando “atrapado” en Texas por varios días.

Aunque Harvey causó graves daños en la zona donde tocó tierra, su verdadera ferocidad sería encontrada en las lluvias. Hasta ahora, en 6 días de lluvia incesante, se han depositado más de 1300 mm de lluvia en el área de Houston (la 4ª ciudad más grande de EE.UU.) y otras localidades de la zona. Lamentablemente, todavía esperan más lluvias que agravarán la situación de un área que es bastante susceptible a inundaciones por sus terrenos planos, con ríos, arroyos y lagunas.

Imagen: grandes avenidas inundadas hasta con 3 metros de agua. Foto: DoubleHorn Photo.

A primera vista, podríamos dejarnos engañar y atribuir este desastre como una consecuencia del cambio climático; no es tan fácil poder relacionarlo, principalmente, porque el tiempo de observación que se tiene y la periodicidad de este tipo de eventos es aún muy corto. Sin embargo, el aumento en las temperaturas de la superficie del mar sí incide en la intensidad de los ciclones al igual que una atmósfera más cálida que retiene mayor humedad y por lo tanto se refleja en mayores precipitaciones en los ciclones.

También te puede interesar:  ¿Tenemos construcciones sismorresistentes?

La gravedad de la situación en Texas está aún muy lejos de terminar: muchas zonas quedarán deshabitadas por semanas mientras baja el nivel del agua, las pérdidas económicas serán notablemente altas por las inundaciones en vialidades y propiedades dañadas. Probablemente, este desastre superará en daños –aunque todo indica que NO en número de víctimas– a lo que dejó Katrina también en agosto, pero de 2005.

Imagen: precipitación acumulada en Texas por efectos de Harvey. Récords es

Harvey es un huracán sin precedentes. Tan solo el National Weather Service (el SMN de EE.UU.) informó que se estableció récord continental de lluvia acumulada con 1318 mm; esto equivale a lo que llueve en el área en todo un año completo y probablemente, la cifra final aumentará.

Al momento en que termines de leer esta entrega Harvey aún seguirá dejando lluvias en Texas y Luisiana, la catástrofe seguirá creciendo más ahora que han ordenado el desfogue de varias represas que aumentan el nivel de ríos y ligares ya inundados. La recuperación será lenta y muy politizada en una feroz pelea por recursos para un estado (o los representantes de Texas) que votó en contra del financiamiento para Nueva York, Long Island y Nueva Jersey por el paso del huracán Sandy en 2012.

Por último, la temporada de ciclones tropicales está su punto más álgido por lo que debemos de prestar atención a la formación de posibles ciclones y tomar muy en cuenta las recomendaciones para poder evitar desastres. Por lo pronto, un nuevo ciclón tropical estará acercándose a la Península de Baja California dejando lluvias a su paso al igual que en estados del occidente.

 

¡Opina, comparte y súmate a la prevención!

Comentarios