La noticia el pasado 9 de abril sobre el fallecimiento de Felipe de Edimburgo, consorte de la reina Isabel II, generó varios comentarios y reflexiones sobre la familia real británica; los miembros que la conforman siempre han estado en la mira de distintos medios, así como en la opinión pública.

No hace mucho, la entrevista por la presentadora Oprah Winfrey a Meghan y Harry, quienes decidieron retirarse de la vida real, dio la vuelta al mundo por redes sociales. En pocas palabras, la monarquía británica lejos está de los ámbitos privados, y en cierta medida eso le ha conferido su popularidad. 

¿Qué representa la familia real para los británicos? Más allá de la reacción internacional, resulta relevante el entender lo que significa la monarquía para su gente. Desde el exterior hubo reacciones de todo tipo ante el fallecimiento del príncipe Felipe, críticas; lamentos e incluso memes. No obstante, desde Inglaterra la situación ofrece unos panoramas interesantes.

A las afueras del Palacio de Buckingham, las personas fueron a dejar flores y a dar sus respetos. En entrevistas, mencionaban la importancia de la figura del príncipe en Inglaterra, mientras que, para otros, se trataba más de compartir el dolor de la reina Isabel. Según una encuesta realizada en marzo de 2021 por Ipsos Mori en el Reino Unido, seis de cada 10 de los encuestados relacionaban la monarquía inglesa con la tradición. En esos mismos datos se revela que el 46% de los encuestados considera que la abolición de la monarquía sería mala para el país, al 34% le es indiferente, y al 17% restante le parece que sería bueno si se aboliera.




Lo interesante de dicha encuesta es que, entre esos rangos, son los más jóvenes los indiferentes, mientras que, de 35 años para arriba, la mayoría está en contra de la abolición. Puede ser que los mayores la estimen más debido a que han visto a la familia real y sus actos ceremoniales por más tiempo, aunque seguramente hay otros factores.

Un aspecto importante sobre esta relación entre la familia real y la población se encuentra en la imagen pública: su aparición en el escenario público durante décadas es un elemento fundamental para entender su popularidad. El mejor de esos ejemplos fue la princesa Diana, quien se ganó la afección de la gente tanto a nivel local como internacional. De hecho, un estudio del British Journal of Psychiatry, publicado en el 2000, encontró una correlación entre un aumento de suicidios, en Gales e Inglaterra y el funeral de la princesa Diana, después de un mes de éste. 

Ahora, la familia real perdió a uno de sus miembros más longevos. A generaciones completas les tocó verlo como figura pública y seguramente son los más grandes para quienes tiene un significado mayor su perdida. No obstante, la gran relevancia que aún mantiene la Corona británica en el Reino Unido y el mundo, queda clara.

Comentarios
Emerio Anaya
+ posts
También te puede interesar:  El mexicano que iba a ser ahorcado