El ex Presidente Carlos Salinas de Gortari se presentó durante la clausura de la 25 edición de la Cumbre México 2015, organizada por la revista británica The Economist.
Mencionó que la falta de crecimiento de la economía y la desigualdad social que impera en México después de la firma del TLCAN, se debe a la decisión de devaluar la moneda nacional en diciembre del 94.
Salinas bautizó esa crisis como “el error de diciembre” y siempre ha dicho que no estuvo en sus manos.
Se sienta con la posición relajada que usa cuando es cuestionado ante las cámaras: la pierna derecha en escuadra sobre la izquierda.
Sonríe, como siempre, incluso, antes de responder; ¿Qué le diría a Donald Trump, precandidato del Partido Republicano a la Presidencia de Estados Unidos, en este invierno de 2015? Y su respuesta fue “Señor, ¿tiene usted un mínimo de decencia? es que siendo norteamericano, es decir, ciudadano de un país que está formado por inmigrantes, él tiene que ser hijo, nieto, o bisnieto de inmigrante por definición, porque no le veo ningún trazo ni de las tribus apaches ni de los navajos, entonces es inmigrante por definición”.
Presidente de México de 1988 a 1994, Salinas no pierde oportunidad para aclarar que ha sido incomprendido y aunque asume parcialmente algunos errores, se dice víctima de la fabricación de estereotipos.
“¿En qué lado se ubica?”, pregunta Salinas a su entrevistador, que lo evade, con asomo de molestia y pregunta: “¿Qué error lamenta?” y Salinas responde: “Varios, pero hay que ver hacia adelante”.
Los fantasmas no aparecen. Luis Donaldo Colosio Murrieta, el sacrificado candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1994, no es mencionado; ni Raúl, su hermano detenido por enriquecimiento ilícito mediante lavado de dinero y recién absuelto de todo cargo.
Nadie preguntó sobre el TLCAN, ni sobre el uso de Tesobonos, del EZLN y su rebelión en Chiapas, del asesinato de Colosio en Lomas Taurinas o de la baja de reservas extranjeras de México, que de 28 mil 300 millones de dólares cayó a los 17 mil 300 millones durante su mandato. “Se aflojó el proceso de reformas en el país y tuvimos casi dos décadas sin cambios que son elementos para crecer a tasas superiores” dice el ex presidente.
Salinas se fue triunfador con algunos aplausos. Se le celebró cuando dijo “el subjuntivo es la conjugación de los derrotados; el hubiera es de perdedores… Oh, es verdad” Y se ríe.
Le preguntaron por Ayotzinapa. Según él, esa desgracia no hubiera ocurrido si el Gobierno Federal hubiera contado con más información de lo que ocurría en Guerrero. Incluso, con más elementos, la investigación pudo tener más celeridad, otro rumbo.
Salinas aclara que no es su posición ni su responsabilidad hacerle sugerencias al Presidente Enrique Peña Nieto.
Tras 1 hora de diálogo, risas, e intercambio de miradas. El ex presidente se va.
Muchos oyentes lo siguen.
Michael Reid se queda con el micrófono e intenta brindar conclusiones. Remata: “Es difícil competir con el ex Presidente”.
Con información de Sin Embargo
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