Miguel Covarrubias

Acerca de 

Asesor de Arte, Coleccionista, y Director de la Galerí­a 'Oscar Román". Para él, los cimientos de una galerí­a, que nunca deben prescindir de los aspectos comerciales, están anclados en el amor al arte, es decir, antes que un negocio, la profesión de galerista es realmente una pasión.

Nace en la Ciudad de México el 22 de noviembre de 1904. Fue caricaturista, ilustrador, diseñador teatral y pintor.

En la adolescencia su precocidad lo acerca al medio artístico, y, con la timidez que refieren sus coetáneos, frecuenta el círculo de Diego Rivera, el Dr. Atl, Roberto Montenegro, Dávid Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Manuel Rodríguez Lozano y Adolfo Best Maugard. Covarrubias es, por antonomasia, el Chamaco, el jovencito que prodiga caricaturas de artistas y figuras del espectáculo, el que se educa en la ronda de conversaciones con los pintores y escritores, y en la frecuentación de los “museos” en que para él se convierten los negocios de anticuarios y los estudios de pintores. Allí la observación y el trabajo incesante formalizan su educación informal.

En 1924 Covarrubias viaja a Nueva York, y allí el poeta José Juan Tablada lo ayuda a conseguir un empleo en el consulado de México y a trabajar en varias revistas; intensifica su conocimiento del arte contemporáneo, y descubre su género, el retrato “de elogio satírico”, donde combina la certeza en la significación del retratado o la retratada con el humor que lo caracteriza.

Lo notable del trabajo de Covarrubias hasta su etapa final, sus series de los negros norteamericanos son la cima de su perfección, donde confluyen la imaginación, la exaltación subversiva de la marginalidad y los trazos definitivos

Puedes encontrar obra de Miguel Covarrubias en Galería Oscar Román. Ubicada en Julio Verne #14, Polanco. De lunes a viernes de 10 a 19 hrs y sábados de 11 a 15 hrs

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Asesor de Arte, Coleccionista, y Director de la Galerí­a 'Oscar Román". Para él, los cimientos de una galerí­a, que nunca deben prescindir de los aspectos comerciales, están anclados en el amor al arte, es decir, antes que un negocio, la profesión de galerista es realmente una pasión.